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jueves, 26 de febrero de 2009

Se Acabaron las Vacaciones: Horarios de Ingreso a Clases

Por César Antonio Campos, periodista Asociación de Padres.

Se acaba febrero y con ello el fin de las vacaciones escolares. El colegio ha permanecido en silencio y en completa tranquilidad durante estos últimos meses, a la espera de recibir a los entusiasmados alumnos y padres, para así dar inicio nuevamente a un año de estudios.

Este año, los estudiantes se encontrarán con una serie de cambios estructurales y estéticos en el Instituto. Desde salas de clases completamente pintadas hasta el estreno de nuevos baños en el segundo piso, especialmente pensados para las alumnas.

El colegio informó que el ingresó oficial a clases será el próximo lunes 2 de marzo, a excepción de los más pequeños de Pre Kínder y Kínder, quienes entrarán este viernes 27 de marzo.

Como es tradicional, el horario de ingresó será a las 7:50 horas, para todos los estudiantes. Sin embargo, en el horario de salida existen algunas variaciones. Hasta el miércoles 4 de marzo, la Pre Básica saldrá a las 12 horas, el Ciclo Básico a las 13:15 y el Ciclo Mayor a las 12:45.

El profesor jefe de cada curso informará oportunamente cuál será el horario definitivo, a contar del jueves 5 de marzo.

Desde ya el directorio de la Asociación de Padres invita a las familias institutanas a participar de cada una de las actividades que están preparadas para este año. Esperamos contar con todo su apoyo y presencia en cada una de ellas.

miércoles, 25 de febrero de 2009

Inicio de Cuaresma en Santiago

Cientos de fieles concurrieron a la Santa Misa, en parroquias, capillas y templos de Santiago, con motivo de Miércoles de Ceniza, iniciando así, en un ambiente de oración y recogimiento, el tiempo de Cuaresma.

Por Iglesia de Santiago.

Con la imposición de las cenizas a los fieles, este 25 de febrero, la Iglesia Católica inició Cuaresma.

Este tiempo litúrgico está destinado a que los católicos nos preparemos durante cuarenta días para la Semana Santa, en que celebramos el misterio central de nuestra fe: la pasión, muerte y resurrección de Jesucristo. “En Cuaresma todos los bautizados estamos llamados a intensificar la oración, el ayuno y la caridad. Todos estamos llamados a una conversión profunda”, dijo el Pbro. Héctor Gallardo, Vicario de la Zona Oeste de Santiago y canónigo de la Catedral, quien presidió la Santa Misa de mediodía en el principal templo de Santiago. Al oficio religioso asistieron cientos de fieles que con fervor y recogimiento quisieron participar del inicio de la Cuaresma.

“Cuaresma nos recuerda –señaló el P. Gallardo- los cuarenta años que el pueblo de Israel peregrinó hasta llegar a la Tierra Prometida. También nos recuerda los 40 días que nuestro Señor Jesucristo se preparó en el desierto para la predicación del Evangelio. Cuaresma es para nosotros un tiempo de preparación para vivir el gran acontecimiento de nuestra fe: la Pascua, la Resurrección, del Señor. Nos preparamos para celebrar el triunfo de Jesucristo sobre la muerte”.

En su homilía, el Vicario de la Zona Oeste destacó también que Cuaresma es un tiempo privilegiado para vivir la solidaridad con los más pobres, con los más necesitados. En este sentido, invitó a los fieles a ser muy generosos con la campaña Cuaresma de Fraternidad que se realiza en todo el país en este tiempo.

Mensaje del Papa

El Papa en su mensaje de Cuaresma 2009 llamó a los católicos a la oración, el ayuno y la caridad. Al respecto, indica que en este tiempo que constituye un camino de preparación espiritual más intenso, “la Liturgia nos vuelve a proponer tres prácticas penitenciales a las que la tradición bíblica cristiana confiere un gran valor: la oración, el ayuno y la limosna, para disponernos a celebrar mejor la Pascua y, de este modo, experimentar el poder de Dios que, como escucharemos en la Vigilia pascual, ‘ahuyenta los pecados, lava las culpas, devuelve la inocencia a los caídos, la alegría a los tristes, expulsa el odio, trae la concordia, doblega a los poderosos".

En su mensaje, el Santo Padre reflexiona sobre el valor y sentido del ayuno. “La Cuaresma-dice- nos recuerda los cuarenta días de ayuno que el Señor vivió en el desierto antes de emprender su misión pública. Leemos en el Evangelio: 'Jesús fue llevado por el Espíritu al desierto para ser tentado por el diablo. Y después de hacer un ayuno durante cuarenta días y cuarenta noches, al fin sintió hambre'. Al igual que Moisés antes de recibir las Tablas de la Ley, o que Elías antes de encontrar al Señor en el monte Horeb, Jesús orando y ayunando se preparó a su misión, cuyo inicio fue un duro enfrentamiento con el tentador”.

Y agrega el Papa: “Podemos preguntarnos qué valor y qué sentido tiene para nosotros, los cristianos, privarnos de algo que en sí mismo sería bueno y útil para nuestro sustento. Las Sagradas Escrituras y toda la tradición cristiana enseñan que el ayuno es una gran ayuda para evitar el pecado y todo lo que induce a él”.

El verdadero ayuno- sostiene Benedicto XVI- tiene como finalidad comer el "alimento verdadero", que es hacer la voluntad del Padre. Si, por lo tanto, Adán desobedeció la orden del Señor de "no comer del árbol de la ciencia del bien y del mal", con el ayuno el creyente desea someterse humildemente a Dios, confiando en su bondad y misericordia.

martes, 24 de febrero de 2009

No al Monólogo Paralelo

Por Neva Milicic, sicóloga.

Para lograr una comunicación realmente empática con los hijos, es necesario tener un nivel de apertura emocional que nos permita vincularnos emocionalmente, con sus necesidades y emociones. Decimos que hay un monólogo paralelo cuando cada uno se centra en lo que quiere decir, en sus propias necesidades, en vez de focalizarse en escuchar al otro.

En el excelente libro de Juan Casassus, “La educación del ser emocional”, publicado en el año 2007 por la editorial Cuarto Propio, hay un capítulo sobre la empatía en la comunicación que me sugirió lo importante que resulta que los padres comprendan que en toda comunicación ocurren, como dice el autor, “dos conversaciones”. Estas dos conversaciones están fluyendo desde las intenciones, las necesidades, las emociones y los juicios de quienes están involucrados en el proceso de comunicarse. Si una de las personas que se está comunicando está atento y focalizado sólo en lo que él quiere decir, habrá problemas. Un ejemplo en esta doble conversación es el diálogo de una madre con su hija que está iniciando la adolescencia, sobre el controvertido tema de los permisos.

Hija: -Quiero irme a alojar a la casa de Pilar.

Mamá: -No me gusta que alojes fuera.

Hija: -Pero es que yo quiero ir y tú nunca me dejas.

Madre: -Tú sabes que para eso no hay permiso.

Final de la historia: la hija da un portazo y se encierra en su pieza. De esta forma, la mamá se quedó sin saber una cantidad significativa de información emocional que le hubiera ayudado a comprender qué sentía su hija. Pero se cortó el flujo de la comunicación.

¿Qué es lo que había en la intención de esa mamá? La preocupación muy legítima, por cierto, de que su hija no corriera riesgos. Esta actitud estaba en gran medida causada porque una vez, cuando ella misma era niña y se había alojado en la casa de una compañera, de una familia “muy respetable”, había sufrido el acoso del exhibicionista padre de su amiga.

La conversación podría haber tenido otro rumbo si la madre, antes de imponer su no al permiso, hubiera abordado el contexto desde el cual su hija le estaba solicitando autorización para alojar en casa de su amiga. El contexto era el siguiente:

Elena, de 13 años, quería ir con sus amigas a un pijama party. Las otras compañeras iban desde los 12. Como era tímida, le importaba la pertenencia a su grupo. Si no iba la llamarían “perna”. En la semana, se sentiría excluida de las conversaciones que tenían sus amigas sobre el tema. En una conversación posterior en que la mamá se conectó con la pena de su hija y con su sensación de exclusión, a su vez ella le contó sus temores y su experiencia infantil.

El hecho de que la reunión fuera de cuatro niñitas, que el papá de Pilar, la dueña de casa, estuviera de viaje y que lo más probable es que no fuera un acosador, tranquilizó a la mamá. Además, le pasó un celular y le dijo: Si algo te pasa, di que te sientes mal (y no es mentira) porque el malestar psicológico existe, llámame por teléfono y te voy a buscar.

Una conversación abierta supone escuchar las intenciones de la persona con que se está hablando, entender las emociones que tiene, cual es el juicio que se ha hecho de la situación y, sobre todo, entender en qué contexto se está dando la conversación y cuáles son las necesidades que están implícitas en ella. Pero también supone darse cuenta de esos mismos aspectos en relación a uno mismo, de manera de tener conciencia de las propios necesidades y emociones, que están involucradas en toda comunicación.

Cuando sucede una comunicación abierta, los riesgos de caer en el modelo paralelo disminuyen y es posible tener una comunicación empática con los hijos.

martes, 17 de febrero de 2009

Aprender a Mandar los Impulsos

Por Neva Milicic, sicóloga.

La mamá de Carmen consulta porque ella a sus ocho años tiene eccesos de rabia en los que les dice cosas horribles a sus hermanos, a sus amigas y también a sus padres. Además a la niña le cuesta planificarse y ordenarse, con los tiempos y con los materiales para cumplir metas y con sus trabajos escolares. Cuando quiere algo, lo quiere de inmediato y lo exige en forma imperiosa. Le resulta difícil postergar la gratificación.

La preocupación de la mamá de Carmencita por su hija está plenamente justificada. La capacidad de autorregulación es clave en la inteligencia emocional, porque favorece la convivencia social y la productividad.

El control de impulsos es un mecanismo esencial en la convivencia social, y las personas que no lo logran regular adecuadamente están más expuestos a tener conflictos interpersonales y a ser rechazados por su medio social.

Aprender a autocontrolarse es un mecanismo de autorregulación que se relaciona con:

- La capacidad productiva.

- Con el cumplimiento o incumpliendo de los propósitos.

- Con la forma de resolver los conflictos.

- La capacidad de prevenir accidentes.

- Hacer elecciones correctas.

Los niños que no desarrollan autocontrol son más impulsivos, tienen más conflictos interpersonales y están más propensos a tener trastornos de alimentación o a sufrir adicciones de diferentes tipos.

La capacidad de ejercer un control voluntario sobre los impulsos comienza a los dos años, y debe iniciarse su aprendizaje al comienzo con metas pequeñas. En la medida que los niños perciban que son capaces de lograr los objetivos que se proponen, se irán percibiendo a sí mismos como personas más autorreguladas. Y con esa creencia positiva acerca de sí mismos podrán ejercer un mejor control de sus impulsos, ya que tendrán una sensación de autoeficacia.

Esta capacidad de autorregulación, que en términos habituales, conocemos como fuerza de voluntad, está influida por factores genéticos, pero se puede lograr desarrollar a través de diversas estratégicas educativas.

Es muy importante señalarle a los niños y a las niñas, que si bien es legítimo sentir lo que se siente, se hace necesario controlar lo que hacemos con nuestros sentimientos. Es necesario aprender a “Mandar las rabias”, porque nos pueden llevar a cometer actos de los que después nos arrepentimos. Se les pueden dar algunos ejemplos. Para niños lectores sobre los 9 años, para favorecer el desarrollo del autocontrol, escribí hace algún tiempo un libro publicado por la Editorial Universitaria, llamado “Las Rabias de Martín” en que un niño aprende a controlar sus rabias, a través de la toma de conciencia de los efectos que tiene la rabia en sus relaciones con los demás.

La biblioterapia es una forma de desarrollo personal, en la cual, a través de un personaje que tiene problemas semejantes a los que puedan tener los niños, se va favoreciendo el aprendizaje emocional. Se busca en este caso que el niño vaya interiorizando los riesgos del descontrol, las ventajas de autocontrolarse, así como se ilustran algunas estrategias, que pueden ser útiles.

Para conversar con los niños o proponerles metas de autocontrol, es necesario que padres e hijos estén en buena disposición y una actitud optimista respecto a su capacidad de lograrlo. Muchas veces se intenta enseñar, cuando ha habido un conflicto, lo que desalienta el aprendizaje.

El aprendizaje por modelo es central, está demostrado que los niños que tienen vínculos positivos con sus padres y en que ellos son buenos modelos de autorregulación, les resulta más fácil aprender a autocontrolarse, regular sus impulsos y sus emociones, así como a planificarse.

martes, 10 de febrero de 2009

La Inteligencia Emocional y el Cambio

Por Neva Milicic, sicóloga.

Uno de los signos de la inteligencia emocional es la capacidad de percibir los cambios que suceden en el ambiente y tener la capacidad de adaptarse a ellos, lo que a su vez supone estar abierto a modificar los propios comportamientos.

A los padres hay muchas características personales que les gustaría que cambiaran en sus hijos. Por ejemplo, a lo mejor les gustaría que fueran más valientes, más comprometidos, más responsables. Siempre se tiende a pensar que los cambios los deben hacer los otros, sean ellos un hijo(a), los compañeros de trabajo o la pareja. Pero, para que haya cambios, la mayoría parte de las veces ellos deben iniciarse o provenir de uno mismo.

Reflexionar sobre los propios hábitos educativos puede ser la clave para producir el cambio en los hijos. Por ejemplo, si somos muy críticos, será difícil que los niños confíen en sí mismos. Si los padres son poco expresivos emocionalmente, ¿cómo se podría pedir a los niños que sean cariñosos y expresivos, o que pierdan el miedo o superen la timidez?.

Pensar sobre sí mismos, más que en el otro, puede inducir al cambio con más eficacia que presionar a los otros a que cambien. Cuando los padres se abren a reflexionar con honestidad acerca de sí mismos a veces descubren hábitos emocionales y conductas que es necesario modificar. Para cambiar, es necesario aprender a desaprender, y dejar de hacer lo que se está acostumbrado a realizar.

Los padres, y especialmente las madres, han sido socializados para cuidar a otros, y ello puede conducir en ocasiones a ser muy sobreprotectores(as) y a convertir en los niños en personas poco independientes, a las que en el futuro, como producto de la sobreprotección, les faltará autonomía en el sentir, en el pensar y en el actuar. Desaprender la actitud de solucionar todo a los hijos y más bien ayudarlos a encontrar la solución los llevará a una conducta más autónoma. Pero lograr superar esta tendencia es un trabajo no siempre fácil.

Un padre se quejaba de que sus hijos eran muy fríos y distantes con él y al analizar cuál podría ser la causa de esta distancia, él concluyó que lo más probable es que fuera su mal genio. El tenía hábitos emocionales que lo llevaban a perder el control sobre sí mismo, liberando la agresión a través de frases dañinas y destructivas que además dañar el autoconcepto de su hijo habían alterado la relación, produciendo un alejamiento. Mientras más inteligentes y más hirientes sean los conceptos que usted utilice para corregir a un niño, mayor será el daño que cause y más se aumentará la distancia con sus hijos.

Este papá, al cambiar, por cierto con mucho esfuerzo, sus hábitos emocionales, y desaprender la tendencia a lanzar lo primero que venía a la cabeza, mejoró las relaciones con sus hijos, y la relación cambió hacia una posición de mayor cercanía.

Aprender y desaprender son dos caras de la misma medalla en la autorreflexión sobre qué hábitos se tienen que dejar y cuáles serían necesario adquirir; la perspectiva de cómo lo vive el otro es esencial. Mirar con bondad y ternura ayuda a conectarse y a saber qué necesita mi hijo de mí, y qué, de lo que estoy haciendo, puede estar dañándolo o alejándolo.

Aunque es difícil, si se tiene la motivación suficiente, las personas pueden cambiar. Evaluar qué puede hacer usted para cambiar puede ser muy iluminador. Si logra hacerlo, posiblemente ello tendrá como efecto cambios a su alrededor.

Una actitud positiva favorece en los otros el deseo de mejorar. Sin duda, sus esfuerzos por cambiar serán percibidos por los otros como una actitud positiva y de acercamiento, que contribuirá a desarrollar su inteligencia emocional y la de su hijo.

martes, 3 de febrero de 2009

El Dormitorio para Dormir

Por Neva Milicic, sicóloga.

Estamos asistiendo a una verdadera epidemia de trastornos del sueño en niños y adolescentes. Algunos estudios reportan que alrededor de un tercio de los adolescentes duerme menos de las nueve horas recomendadas por los especialistas.

Este desorden en los hábitos de sueño tiene repercusiones biológicas y psicológicas negativas, que es necesario tener en cuenta. Se hace necesario entregar esta información a los niños, a los jóvenes y a sus padres, para que tomen conciencia de que no dormir lo suficiente es definitivamente nocivo para la salud.

Uno de los argumentos que suele convencer más a los niños es que la hormona del crecimiento se secreta durante el sueño y que esta hormona es a su vez responsable de la regeneración neuronal. Por lo tanto, dormir poco tendría un efecto negativo sobre la talla que pueden alcanzar. Además se estima que tiene un efecto en la obesidad, entre otros.

Una parte de la responsabilidad del mal dormir de nuestros niños parece tenerla las nuevas tecnologías. Muchos adolescentes en vez de dormir, se quedan a veces chateando con sus amigos hasta altas horas de la noche, o bien, se quedan jugando en el computador en una actitud que ellos mismos reconocen como adictiva. No es menor el número de niños que ve televisión desde su cama por la mala costumbre de tener televisión en la pieza.

En un colegio de Santiago, que organizó un foro sobre el tema de las tecnologías virtuales con la participación de alumnos(as) de enseñanza media, ellos decían: “Aunque reclamemos contra nuestros padres, entendemos que es necesario que nos ayuden a regular el tiempo que dedicamos al computador ya que para nosotros es muy difícil”.

Una recomendación básica es que los televisores ni los computadores deben estar en la pieza de los niños ni de los adolescentes, ya que la tentación es demasiado grande, y si se les crea el hábito de ver televisión antes de dormir, será muy difícil erradicarlo posteriormente. De ahí el título del artículo: el dormitorio debe ser el lugar que el niño asocie con dormir y no con otros juegos.

Otro efecto nocivo del mal dormir es una disminución significativa la capacidad de atención y concentración y también de la creatividad y el lenguaje.

El tratamiento de los trastornos del sueño en los niños diagnosticados como portadores del síndrome de déficit atencional, con o sin trastornos de aprendizaje, ha demostrado una mejoría importante en el rendimiento académico. Hay cada vez más investigaciones que demuestran esta correlación, ya no sólo se piensa que estos niños tienen más trastornos del sueño, sino que se ha llegado a plantear que los trastornos del sueño podrían ser agentes causales del síndrome.

La polémica está abierta, pero que el no dormir lo suficiente afecta a los niños es indiscutible. Pero incluso en niños sin diagnóstico de déficit atencional, la disminución de las horas que deberían dedicar al dormir les afecta significativamente la concentración.

Como el sueño es un hábito, es importante levantarse y acostarse a la misma hora, cuidar que la habitación sea lo más silenciosa posible, con una temperatura apropiada y que tenga buena ventilación. Ojo con la alimentación, la cafeína, las bebidas colas, los colorantes y preservantes; están siendo cuestionados; prefiera una alimentación lo más natural y saludable posible.

Las horas antes de dormir deben ser tranquilas y placenteras, sin peleas con los niños ni exponerlos a presenciar discusiones violentas entre los padres. Muchos niños con trastornos del sueño se quejan de tener que escuchar o ser testigos de agresiones en la noche entre sus padres.

Con mucha pena un niño de siete años me decía después de la separación de sus padres. “Por lo menos ahora, puedo dormir, porque no tengo que oír sus peleas”. Los padres del niño quedaron sorprendidos porque ellos pensaban que eran muy discretos para pelear.

Si a pesar de su esfuerzo, no logra que su hijo(a) duerma las nueve horas necesarias para asegurar el descanso que le permitirá estar con energía, tener un ánimo positivo, concentrarse, crecer normalmente y reparar su sistema nervioso, no dude en pedir ayuda.