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miércoles, 25 de mayo de 2016

Pastoral: Mañana Misa del Corpus Christi en la Capilla Institutana

Invitamos a toda la comunidad a participar de la Misa del Corpus Christi, que celebraremos este jueves 26 de mayo, las 7:30 horas, en la Capilla Institutana.

La eucaristía será presidida por el Asesor Espiritual del colegio, Padre José Agustín Tapia, y están convidados alumnos, apoderados, educadores y vecinos de la comuna.

La Directora de Pastoral, Belén Lancellotti, expresó que “es bien tempranito, tal vez lleguemos un poquito tarde a nuestro trabajo, pero celebrar CORPUS es revivir el misterio del Jueves Santo a la luz de la Resurrección, Jesús entrega realmente su cuerpo y su sangre”.

Además, agregó que “en la fiesta del Corpus Christi, reanudamos este camino de Jesús, pero con la alegría de la Resurrección. El Señor ha resucitado y nos precede. Jesús nos precede ante el Padre, sube a la altura de Dios y nos invita a seguirle”.

Explicación de la Fiesta

Corpus Christi es la fiesta del Cuerpo y la Sangre de Cristo, de la presencia de Jesucristo en la Eucaristía.

Este día recordamos la institución de la Eucaristía que se llevó a cabo el Jueves Santo durante la Última Cena, al convertir Jesús el pan y el vino en su Cuerpo y en su Sangre.

Es una fiesta muy importante porque la Eucaristía es el regalo más grande que Dios nos ha hecho, movido por su querer quedarse con nosotros después de la Ascensión.

Diversas maneras de celebrar esta fiesta

Participar en la procesión con el Santísimo. La procesión con el Santísimo consiste en hacer un homenaje agradecido, público y multitudinario de la presencia real de Cristo en la Eucaristía. Se acostumbra sacar en procesión al Santísimo Sacramento por las calles y las plazas o dentro de la parroquia o Iglesia, para afirmar el misterio del Dios con nosotros en la Eucaristía.

Esta costumbre ayuda a que los valores fundamentales de la fe católica se acentúen con la presencia real y personal de Cristo en la Eucaristía.

La Hora Santa

Es una manera práctica y muy bella de adorar a Jesús Sacramentado, los jueves al anochecer, para demostrar a Cristo Eucaristía amor y agradecimiento y reparar las actitudes de indiferencia y las faltas de respeto que recibe de uno mismo y de los demás hombres.

Consiste en realizar una pequeña reflexión evangélica, en presencia de Jesús Sacramentado y, al final, se rezan unas letanías especiales para demostrarle a Jesús nuestro amor.
Se puede celebrar de manera formal con el Santísimo Sacramento solemnemente expuesto en la custodia, con incienso y con cantos, o de manera informal con la Hostia dentro del Sagrario.

Cualquiera de las dos maneras agrada a Jesús. Se inicia con la exposición del Santísimo Sacramento o, en su defecto, con una oración inicial a Jesucristo estando todos arrodillados frente al Sagrario.

A continuación, se procede a la lectura de un pasaje del Evangelio y al comentario del mismo por parte de alguno de los participantes. Luego, se reflexiona adorando a Jesús, Rey del Universo, en la Eucaristía. Se termina con las invocaciones y las letanías correspondientes y, en el caso de que la Hora Eucarística se haya hecho delante del Santísimo solemnemente expuesto, el sacerdote da la bendición con el Santísimo; en caso contrario, se finaliza la Hora Santa con una plegaria conocida de agradecimiento.

Recordar en familia lo que es la Eucaristía

1. ¿Qué es la Eucaristía?

La Eucaristía es uno de los siete Sacramentos. Nos recuerda el momento en el que el pan y el vino se convierten en el Cuerpo y en la Sangre de Cristo. Éste es el alimento del alma. Así como nuestro cuerpo necesita comer para vivir, nuestra alma necesita comulgar para estar sana. Cristo dijo: “El que come mi Carne y bebe mi Sangre, tiene vida eterna y yo lo resucitaré el último día”.  

2. ¿En qué nos ayuda la Eucaristía? 

Todos queremos ser buenos, ser santos y nos damos cuenta de que el camino de la santidad no es fácil, que no bastan nuestras fuerzas humanas para lograrlo. Necesitamos fuerza divina, de Jesús. Esto sólo será posible con la Eucaristía. Al comulgar, nos podemos sentir otros, ya que Cristo va a vivir en nosotros. Podremos decir, con San Pablo: “Vivo yo, pero ya no soy yo, sino Cristo quien vive en mí”.

3. ¿En qué parte de la Misa se realiza la Eucaristía? 

Después de rezar el Credo, se llevan a cabo: el ofertorio, la consagración y la comunión. Ofertorio: Es el momento en que el sacerdote ofrece a Dios el pan y el vino que será convertido en el Cuerpo y la Sangre de Cristo. Nosotros podemos ofrecer, con mucho amor, toda nuestra vida a Dios en esta parte de la Misa.
Consagración: Es el momento de la Misa en que Dios, a través del sacerdote, convierte el pan y el vino en el Cuerpo y en la Sangre de Cristo. En este momento nos arrodillamos como señal de amor y adoración a Jesús, Dios hecho hombre, que se hace presente en la Eucaristía.
Comunión: Es recibir a Cristo Eucaristía en nuestra alma, lo que produce ciertos efectos en nosotros:
1. nos une a Cristo y a su Iglesia,
2. une a los cristianos entre sí,
3. alimenta nuestra alma,
4. aumenta en nosotros la vida de gracia y la amistad con Dios,
5. perdona los pecados veniales,
6. nos fortalece para resistir la tentación y no cometer pecado.

4.  ¿Qué condiciones pone la Iglesia para poder comulgar? 

La Iglesia nos pide dos condiciones para recibir la comunión:
1. Estar en gracia, con nuestra alma limpia todo pecado mortal.
2. Cumplir el ayuno eucarístico: no comer nada una hora antes de comulgar.

5. ¿Cada cuánto puedo recibir la Comunión Sacramental? 

La Iglesia recomienda recibir la Comunión siempre que vayamos a Misa. Es obligación recibir la Comunión, al menos, una vez al año en el tiempo de Pascua, que son los 50 días comprendidos entre el Domingo de Resurrección y el Domingo de Pentecostés.

6. ¿Qué hacer después de comulgar?

Se recomienda aprovechar la oportunidad para hablar a Dios, nuestro Señor, todo lo que queramos: lo que nos alegra, lo que nos preocupa; darle gracias por todo lo bueno que nos ha dado; decirle lo mucho que lo amamos y que queremos cumplir con su voluntad; pedirle que nos ayude a nosotros y a todos los hombres; ofrecerle cada acto que hagamos en nuestra vida.

7. ¿Qué hacer cuando no se puede ir a comulgar?

Se puede llevar a cabo una comunión espiritual. Esto es recibir a Jesús en tu alma, rezando la siguiente oración:

“Creo, Jesús mío, que estás realmente presente en el Santísimo Sacramento del altar. Te amo sobre todas las cosas y deseo ardientemente recibirte dentro de mi alma, pero no pudiendo hacerlo sacramentalmente, ven al menos espiritualmente a mi corazón. Quédate conmigo y no permitas que me separe de ti. Amén”

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