Destacamos

Reinauguración Campo en Batuco | Directorio de la Asociación

Reinauguración Campo Recreativo de la Asociación de Padres de Familia del Instituto de Huma nidades Luis Campino en Batuco | 14 de octub...

domingo, 18 de diciembre de 2011

Actualidad: Los Productos Light no deberían formar parte de la Dieta Infantil

Aunque algunos tienen menos calorías, no están libres de azúcar o grasas, lo que puede tener un efecto igual de negativo en el peso de los niños, advierten los expertos.

Por Cristián González, El Mercurio.

Con casi el 20% de los niños chilenos de 6 a 11 años con obesidad, no son pocos los padres que optan por darles productos light para ayudarlos a bajar de peso o prevenir que sigan subiendo.

Una alternativa que debe ser administrada con precaución, ya que el uso desmedido de este tipo de alimentos también puede acarrear kilos de más.

Una consulta que es cada vez más frecuente en pediatría, según comentan los expertos, y que encuentra en el mercado una oferta y variedad que crece de manera proporcional a la confianza que depositan los consumidores en ellos, pensando que no engordan.

El punto es que si bien tienen menos calorías, no siempre contienen bajos aportes de grasa o azúcar, que también son perjudiciales.

De hecho, la normativa de rotulación de alimentos chilena establece que un producto "light" o "diet" sólo indica que algún nutriente del alimento ha sido reducido, pero no necesariamente implica menos calorías ni ausencia de azúcar.

"Quienes trabajamos en nutrición con niños no somos partidarios de que utilicen productos light ; sino que opten por una alimentación saludable basada en lácteos, frutas y verduras, por ejemplo", enfatiza la pediatra Sylvia Guardia, especialista en nutrición infantil de Clínica Alemana.

Percepción Alterada

Una de las críticas que se hace al consumo de estos productos por los niños es que, al ser modificados para restarles calorías, pueden no contener algunos nutrientes esenciales para su desarrollo.

Además, pueden alterar la percepción del organismo infantil frente a los alimentos, su sabor y contenido calórico, provocando que aumente el deseo por consumir una mayor cantidad de alimento.

"Algunos de estos productos producen menos saciedad y, por ende, son un arma de doble filo, inútiles y nocivos porque causan una ingesta de rebote, que hace que coman más y reciban más calorías", comenta el doctor Roberto Balassa, pediatra del Hospital Clínico U. de Chile.

Un estudio publicado en 2007 en la revista Obesity demostró en ratones cómo se altera la percepción de los alimentos.

Investigadores de la Universidad de Alberta, en Canadá, alimentaron con productos light a dos grupos de roedores, unos obesos y otros delgados.

Al final del experimento, todos aumentaron la ingesta de comida; la explicación está en que los animales tienen la capacidad de conectar el sabor que ofrece la comida con la cantidad de calorías que proporciona, pero los alimentos light alteran esa percepción, especialmente en los ratones más jóvenes.

La conclusión de los investigadores es que puede ser muy negativo intentar reducir el peso de un niño a través de la ingesta de productos light, y que la mejor forma de eliminar o evitar el sobrepeso y la obesidad son una dieta sana y el ejercicio físico.

"Su uso es válido siempre que sean parte de un manejo integral, pero no de manera indiscriminada", sugiere el doctor Balassa, quien agrega que es conveniente averiguar antecedentes familiares de los niños -padres hipertensos, diabéticos, con colesterol alto- para descartar problemas en el menor.

De todas formas, la doctora Guardia estima que no es recomendable que los niños menores de dos años ingieran productos light , ya que sólo se consigue crearles malos hábitos.

"Estos productos suelen tener exceso de azúcar y eso produce adicción por lo dulce", dice la experta.

Por lo mismo, en Estados Unidos las asociaciones de nutrición y pediatría sugieren limitar las bebidas azucaradas y los jugos naturales (incluyendo los de fruta) a entre 120 y 180 ml (menos de una taza) al día para niños de 1 a 6 años.

La cantidad debe aumentar al doble para quienes tienen entre 7 y 18 años.

Calorías

Un niño de un año de edad requiere consumir alrededor de 900 calorías al día. A los tres años, son 1.200 y al entrar al colegio, 1.800 en promedio.

No hay comentarios: