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Los Niños Necesitan de Tiempo Libre y No Planificado para Desarrollar su Creatividad

Ante la amplia oferta de talleres y cursos para estos días de asueto, educadoras alertan de la necesidad de que los pequeños no sigan cumpliendo horarios como en el colegio.

Por Carmen Rodríguez, El Mercurio.

"¡Mamá, no sé qué hacer!" es una frase que suele escucharse en casa cuando no hay clases. La tentación de poner a los niños frente a la televisión y al computador es grande. Y también la de inscribirlos en actividades que duren toda la jornada.

Especialistas en desarrollo infantil piden "calma y tiza" a los papás, y les proponen que en vez de buscar esas soluciones se atrevan a que los hijos se queden en casa y busquen allí actividades para entretenerse.

"Cuando un niño siente que no tiene nada que hacer porque le están controlando los horarios de computador y televisión, se va a ver obligado a inventar algo. Y va a tener la oportunidad de encontrarse con los hermanos y crear algo entre todos", asegura la educadora y filósofa Carolina Dell'Oro.

"Pero los padres han perdido la confianza en que ellos son capaces de entretenerse solos y no les dan la oportunidad de hacerlo", agrega. "Hay que dejarlos aburrirse un rato, capear el temporal, y la sorpresa será que la creatividad va a aflorar". Pero para ello, agrega, hay que facilitar las cosas: dejarles juegos o materiales a la mano; permitir que se disfracen, que desordenen y que se metan a la cocina.

Romper la rutina

Llevarlos a actividades en las que deban cumplir una jornada diaria es, muchas veces, "un poco más de lo mismo", coinciden algunas especialistas y no será un real tiempo de vacaciones.

"Si van a un lugar en que está todo planificado, no se está favoreciendo el desarrollo de habilidades que se pueden obtener en casa. Por ejemplo, aprender a administrar el tiempo libre y decidir qué es lo que más les gusta hacer", afirma Sandra Gelb, psicóloga e investigadora de la Universidad de los Andes.

La dinámica de cumplir horarios y tener que levantarse temprano es una rutina que también agobia a los papás. "Ellos están cansados de tener que llevarlos, encargárselos a otra persona o hacer turnos. Hoy los niños tienen horarios bastante extendidos en el colegio, y las vacaciones son la oportunidad de descansar de eso", dice Melania Barrios, docente de Psicopedagogía de la U. Andrés Bello, en relación a los cursos y jornadas que se ofrecen para este período.

Pero hay que ver cada caso en particular, advierte Cecilia Hudson, educadora del área de Lenguaje de la U. de los Andes. "Si los padres trabajan todo el día y no tienen a una persona que se haga cargo de los niños, va a ser mejor que estén en talleres a que estén pegados a la televisión todo el día".

Ella admite que los niños de hoy no tienen "tan desarrollada la habilidad de saber qué hacer con su tiempo libre como los de antes, cuando no existían la TV ni el computador". Por eso, a su juicio, es bueno ayudarles a pensar qué les gustaría hacer. "Preguntarles, por ejemplo, qué quieren hacer al día siguiente en casa y qué cosas necesitan para hacerlo".

Ahí están las manualidades, cocinar algo rico, ir a la plaza con los niños vecinos, o jugar a los naipes con los hermanos. "Hay que volver a las cosas simples", apunta Carolina Dell'Oro.

Calidad y cantidad

Las especialistas coinciden en que es fundamental limitar los horarios de televisión y de computador, porque ellos reducen la capacidad creativa de los niños y las oportunidades de interactuar con la familia.

Sin embargo, afirma Melania Barrios, "no se trata de quitarles la tecnología sino de poner reglas claras en relación al tiempo y a la calidad de los juegos o de los programas". Propone arrendar, por ejemplo, videos de manualidades para que los niños puedan hacerlas. Y en relación a internet, estimular a los pequeños a buscar información sobre cosas que a ellos les interesan.

Para Sandra Gelb, el gran valor de estas vacaciones es la interacción que se da entre padres e hijos: "Las conversaciones ya no van a girar en torno a las pruebas o a las tareas. Hay más tiempo para regalonear, reírse y conversar otras cosas".

CONTROL

NO MÁS DE 2 HORAS diarias de televisión recomiendan los especialistas para los niños, basándose en diversos estudios.